En una era donde todo lo conocido atraviesa, o ha atravesado algún cambio evolutivo en su historia (desde la biología y anatomía, hasta la construcción de las cada vez más grandes e imponentes ciudades, entre otros). La Sociedad, como la conocemos, ha creado un sistema que permite el intercambio de bienes, activos y servicios, así como la organización de la actividad económica.

Este sistema es el dinero. Pero el dinero en si ha evolucionado y cambiado a lo largo de los años, antes del papel moneda podemos recordar el patrón oro, que posteriormente paso a ser patrón oro-dólar, y es cuando el dólar como moneda pasa a ser la predominante en la economía mundial y garante de recursos de países, quienes han acumulado sus reservas internacionales en dólares estadounidenses, principalmente.

En la actualidad, nos encontramos ante una revolución financiera, luego de que en el último siglo el papel moneda haya sido utilizado para llevar a cabo la mayor parte de los intercambios comerciales, este mecanismo terminó siendo controlado por los gobiernos, quienes han estipulado tasas de intereses, devaluaciones, inflaciones, entre otros tantos controles que al final terminan definiendo el ingreso per cápita de las personas, sin que estas estén conscientes de ello del todo, ya que así funciona el sistema. Aquello que obre fuera del sistema, es decir, que los gobiernos no puedan controlar, esta automáticamente condenado a ser criminalizado y satanizado por los actores más importantes de la economía, tal como paso recientemente en el caso de Jamie Dimon, CEO de JP Morgan Chase Bank, quien declaró al Bitcoin como un fraude, una “burbuja financiera” que haría quebrar a quienes inviertan en su mercado, y que además amenazó con desincorporar de su cargo a todo empleado de su compañía que hiciera alguna compra o venta de dicho bien. ¿A qué banquero le va a convenir que trasladen millones de dólares de su banco para invertirlo en un mercado que no controla? Eso sería perder poder, y eventualmente riquezas e influenicas.

Y es que la esencia del Bitcoin está en la democratización del dinero, la redistribución de las riquezas, partiendo de que el dinero es una institución social creado para organizar las actividades económicas de las sociedades, donde las mismas sociedades estarían encargadas de su control, su distribución y no depositar esta tarea en un tercero, llámese Gobiernos; por excelencia histórica los administradores de las riquezas de los pueblos.

La libertad financiera que proyecta y ofrece el Bitcoin, provoca una separación del Estado y la Moneda, esto promovería que las personas, al crear la moneda con la que van a comenzar a tranzar activos para hacer vida en la economía de una manera efectiva y mucho más rápida, no tengan necesidad de la intervención de un intermediario financiero, hoy día conocido como bancos. Ya que no hay regulación o limitación real en el mercado de las criptomonedas sino un pacto entre las partes en negociación.

Esta libertad económica de la que se habla propone un Jaque Mate al actual sistema financiero, donde los grandes perdedores son las entidades bancarias, y por supuesto, los gobiernos, ya que perderían el absoluto control de la economía mundial. No estarían centralizando la emisión de las monedas. Esta pérdida de influencia y poder en la economía de los pueblos es precisamente lo que a los gobiernos no les conviene, por ello buscan regular y legislar el mercado de las criptomonedas intentado frenar el éxito que el Bitcoin está obteniendo sin mayor esfuerzo, solo depende de la oferta y la demanda de las personas participantes. Son los ciudadanos del mundo quienes le dan su valor, por eso se dice que es libre, solo el tiempo mostrará los resultados. Los gobiernos lograrán frenar el Bitcoin o estos finalmente aceptarán que necesitamos una moneda de mejor calidad y en efecto, un mejor sistema financiero.

 

Rossanna Demonte

CEO de criptoleaks